El ciclista ensenadense Isaac del Toro ingresó con letras de oro a la historia del Tour de Francia al ganar de forma monumental la segunda etapa de la edición 2026, firmando la primera victoria de su trayectoria profesional en la mítica Grande Boucle.
Tuvieron que pasar exactamente 36 años para que el ciclismo nacional volviera a tocar el cielo en la máxima prueba del deporte pedal. El prodigio de Ensenada, con apenas 22 años de edad, emuló la mítica hazaña del legendario Raúl Alcalá, quien hasta este domingo 5 de julio era el único mexicano con victorias de etapa en el Tour (Francorchamps en 1989 y Épinal en 1990).
Del Toro lo consiguió apenas en su segundo día de competencia en el circuito galo y en su primera carrera en línea, tras haber debutado el sábado 4 de julio en la Etapa 1 con una contrarreloj por equipos de 19.6 kilómetros, donde realizó un soberbio esfuerzo de relevos para llevar al UAE Team Emirates a la tercera plaza general y colocarse él mismo en la sexta posición.
UNA OBRA DE ARTE
El triunfo llegó tras una excelsa estrategia en la ruta de 168.5 kilómetros por parte de la escuadra asiática. El UAE inició sus ataques en la segunda de las tres vueltas al circuito final con Tadej Pogačar, Adam Yates, Brandon McNulty y Del Toro al frente del pelotón.
McNulty hizo un desgaste descomunal cortando el aire y devorando los puertos de montaña en la Côte de Château de Montjuïc, manteniéndose al frente del pelotón a menos de 8 kilómetros de la meta. Previo al último ascenso a Montjuïc, las piernas se le acabaron al estadounidense, quien, sin embargo, cumplió con creces su rol de gregario para abrir el camino a Pogačar y al mexicano.
En el cierre de antología, cuando todo el mundo esperaba un sprint entre los tres favoritos al maillot amarillo —Tadej Pogačar, Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel—, emergió la figura del «Torito» de Baja California.
Del Toro entró en primer lugar impulsado por su propio coequipero y favorito Pogačar, quien venía a su lado en una escena donde el propio campeón defensor y esloveno pareció convertirse en el gregario del tricolor, bajando el ritmo y palmeándole la espalda en señal de triunfo antes de cruzar la línea de meta con el mismo tiempo.
«ES UN SUEÑO»
«No puedo creerlo, el equipo me dio toda la confianza y esto va para todo mi equipo y mi familia. Estar en el mejor equipo y tener a Tadej y que haga esto es muy agradable. Íbamos muy rápido, no sé qué pasó y estábamos en la mejor posición para coronar y vi un hueco. Estoy muy orgulloso y contento de esto. Creo que los mexicanos lo estamos haciendo bien. Es un sueño, estoy para disfrutarlo y darlo todo», declaró emocionado el ensenadense tras fundirse en un abrazo con Pogačar.
«Esto lo significa todo para mí. Soy un chico muy privilegiado. Estoy lleno de emociones. No se pueden hacer a la idea de cómo me siento ahora mismo. Todo lo que está pasando no tiene sentido», concluyó el pedalista, quien con este resultado escaló de forma espectacular hasta la cuarta posición de la Clasificación General, a tan solo 16 segundos del líder danés Jonas Vingegaard.




