Netflix figura entre las empresas que han mantenido conversaciones preliminares sobre una posible adquisición de Letterboxd, la popular red social de reseñas y listas de películas, de acuerdo con un reporte de la newsletter Puck retomado por medios como Variety y The Guardian.
La plataforma, fundada en 2011 y hoy entre los espacios digitales más activos para la conversación cinéfila, explora una eventual venta tras sumar millones de usuarios desde la pandemia y superar los 26 millones de cuentas en todo el mundo, sobre todo entre personas de 18 a 35 años
Letterboxd es actualmente propiedad mayoritaria de Tiny, un grupo empresarial canadiense que en 2023 adquirió el 60 por ciento de la compañía en una operación valorada entre 50 y 60 millones de dólares, mientras que los cofundadores Matthew Buchanan y Karl von Randow mantienen el 40 por ciento restante.
Tiny encargó al banco de inversión LionTree explorar el mercado con una valoración cercana a los 250 millones de dólares, apoyada en el crecimiento de la plataforma y en su uso como herramienta de descubrimiento y espacio de comunidad para amantes del cine.
DEBATE ABIERTO
Además de Netflix, los reportes mencionan como potenciales interesados a Sony Pictures Entertainment y Paramount -a través de Skydance y el fondo RedBird Capital-, así como al gigante del capital privado TPG y al emprendedor Alexis Ohanian, cofundador de Reddit y responsable del fondo Seven Seven Six.
Otras informaciones señalan que Tiny ha mantenido conversaciones, en distintos momentos, con grupos como Versant Media -propietario de Fandango y surgido de una escisión de Comcast/NBCUniversal- y con el medio de entretenimiento The Ankler, que ya habría explorado sin éxito una operación similar en años recientes.
La posibilidad de que Letterboxd pase a manos de grandes corporaciones del entretenimiento ha reavivado el debate sobre el control de las herramientas de recomendación y las plataformas de crítica cinematográfica.
Observadores de la industria señalan que una eventual compra por parte de empresas con intereses directos en producción o distribución podría alimentar los temores de sesgo en la visibilidad de ciertos títulos, en línea con las críticas que han acompañado a casos como Rotten Tomatoes -integrado durante años en el ecosistema NBCUniversal- o IMDb, propiedad de Amazon.





