Ariana Grande emprendió acciones legales contra un grupo de hackers anónimos a quienes acusa de acceder de manera ilegal a dispositivos y cuentas digitales para robar y difundir canciones inéditas, grabaciones privadas y otro material exclusivo de su carrera.
De acuerdo con documentos judiciales obtenidos por Variety, la cantante presentó la demanda en un tribunal de Los Ángeles contra personas aún no identificadas, señalándolas por presuntos ataques informáticos y esquemas de phishing que les permitieron obtener acceso a información confidencial relacionada con su trabajo.
Según la denuncia, los responsables vulneraron las cuentas de fotógrafos, productores y otros colaboradores cercanos a la intérprete para obtener contenido inédito, el cual posteriormente habría sido vendido y distribuido de forma ilegal.
El equipo legal de la cantante explicó que el objetivo principal de la demanda es identificar a los responsables y hacer que enfrenten las consecuencias legales por una conducta que califican como invasiva y perjudicial.
RASTREAN RESPONSABLES
La demanda sostiene que las filtraciones han afectado a la artista desde el inicio de su carrera musical en 2011 y detalla varios incidentes ocurridos en los últimos años.
En 2019, los presuntos hackers habrían ingresado sin autorización a una cuenta de Dropbox perteneciente a un fotógrafo que trabajó con Grande. Un año después, lograron acceder al teléfono móvil de un productor vinculado a la cantante, obteniendo grabaciones maestras, demos inéditos y material de diversas sesiones de grabación.
El documento también afirma que, solo en 2023, fueron filtradas 45 canciones inéditas de la intérprete de «Thank U, next», mientras que en 2024 los responsables presuntamente crearon una cuenta de Gmail y un dominio web haciéndose pasar por un fotógrafo para engañar a un técnico digital y conseguir fotografías inéditas de la artista.
Con esta demanda, Ariana Grande busca que las autoridades identifiquen a los responsables, recuperen el control sobre el material sustraído y sienten un precedente contra este tipo de delitos informáticos que afectan a artistas y creadores.





