En un hecho sin precedentes para la gobernanza del futbol global, la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol (AFC) emitieron una carta abierta conjunta dirigida a la “Familia del Futbol”, exponiendo una profunda fractura con la administración de la FIFA, encabezada por Gianni Infantino.
Los presidentes Aleksander Ceferin (UEFA), Victor Montagliani (Concacaf) y Salman bin Ibrahim Al Khalifa (AFC) rompieron el silencio para denunciar abuso de poder, falta de transparencia y una grave “falla de juicio” por parte de la dirigencia del organismo rector del balompié mundial.
VENTA DEL MUNDIAL
El conflicto detonó tras revelarse una propuesta impulsada por la FIFA para vender una participación comercial o derechos sobre la Copa del Mundo a inversionistas privados, bajo un cronograma acelerado y sin la debida consulta a las 211 Asociaciones Miembro.
Aunque la FIFA intentó matizar lo sucedido en una carta reciente calificándolo como un “problema de comunicación”, los líderes de las tres confederaciones rechazaron tajantemente esa postura.
“Intentar vender una participación en la Copa Mundial de la FIFA fue una profunda falla de juicio; no solo un paso en falso procedimental, sino un quebrantamiento fundamental de la confianza”, señala el documento.
Asimismo, cuestionaron que la FIFA pretenda auditar el caso mediante un informe interno, exigiendo que cualquier investigación sea realizada de manera estricta por un tercero totalmente independiente.
LIDERAZGO AUTOCRÁTICO
El comunicado también critica la conducta reciente de la alta cúpula en Zúrich, citando una reunión realizada en Marruecos donde solo estuvo presente el personal directivo contratado por la FIFA y un solo funcionario electo, excluyendo a los miembros del Consejo y a las federaciones.
“El liderazgo en el futbol no es una posesión ni se trata de exigir poder. Cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le otorgó autoridad, ese deber ha sido abandonado”, sentencia la carta, advirtiendo un patrón de conducta de alguien que “cree que el juego debe rendirle cuentas a él”.
Las confederaciones concluyeron haciendo un llamado a la unidad y ordenando la preservación de todos los documentos y registros del caso, en lo que representa el desafío político más severo para Gianni Infantino desde que asumió la presidencia de la FIFA.