La noche del domingo 14 de junio quedó inscrita como un episodio sin precedentes en la historia del deporte y la política estadounidense. La UFC, presidida por Dana White, celebró el histórico evento UFC Freedom 250 en el Jardín Sur de la Casa Blanca, con la residencia presidencial como un imponente telón de fondo.
El espectáculo fue impulsado por el propio presidente Donald Trump para conmemorar el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y coincidir, además, con su 80.º cumpleaños.
Acompañado por White ante más de 4 mil invitados exclusivos —incluyendo a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance—, el mandatario supervisó una velada que firmó una estadística insólita: los siete combates de la cartelera principal terminaron por la vía del cloroformo (KO/TKO).
La cumbre de la noche la protagonizó Justin Gaethje, quien a sus 37 años arrambló con todos los bonus disponibles para añadir a su bolsa la estratosférica cantidad de 825,000 dólares en premios extras —cifra récord para una sola velada en la compañía—. «The Highlight» disputó el campeonato mundial indiscutido de peso ligero frente al hispano-georgiano Ilia Topuria, quien llegaba invicto con 17 victorias.
Aunque Topuria conectó combinaciones efectivas en los dos primeros asaltos, Gaethje resistió y respondió con un persistente jab que, para el tercer round, abrió una severa herida en el ojo derecho del campeón, afectando seriamente su visión.
ESPÍRITU MEXICANO
El drama se consumó en el cuarto asalto; ante la abundante hemorragia y el evidente deterioro médico, la esquina de Topuria decidió tirar la toalla antes de iniciar el quinto episodio. Tras recibir la felicitación personal de Donald Trump en el octágono, el nuevo monarca declaró emocionado que su triunfo fue posible gracias a que posee “el espíritu guerrero mexicano” por el lado materno y “los huesos duros alemanes” heredados de su padre.
A pesar de terminar en el hospital, Topuria se embolsó un bono de 400,000 dólares por el «Combate de la Noche» tras haber asegurado una bolsa previa de entre 5 y 10 millones.
LLUVIA DE PÓLVORA
Por su parte, la división de los pesos pesados vivió un sismo en la pelea coestelar: el francés Ciryl Gane conquistó el Campeonato Interino de la UFC al fulminar al brasileño Alex «Poatan» Pereira por TKO a los 1:27 minutos del segundo asalto, llevándose el premio a la «Mejor Actuación de la Velada» (425,000 dólares) y arruinando los planes de Pereira, quien era el mejor pagado de la noche con un salario cercano a los 10 millones de dólares
El resto de la cartelera desató una auténtica lluvia de pólvora: Sean O’Malley noqueó a Aiemann Zahabi en el segundo asalto; Josh Hokit detuvo al veterano Derrick Lewis por TKO para extender su récord invicto a 10-0; Maurício Ruffy despachó a Michael Chandler con espectaculares patadas giratorias; el prospecto Bo Nickal noqueó a Kyle Daukaus —dedicándole el triunfo a Trump—, y Diego Lopes inauguró la cartelera mandando a dormir a Steve García al ritmo de «La Chona».
EXPULSAN A STRICKLAND
La tensión política que rodeaba la Casa Blanca se trasladó a las zonas públicas de la explanada adyacente. El polémico y excampeón de peso mediano, Sean Strickland, quien había afirmado en redes sociales estar «vetado» de las celebraciones debido a sus recientes críticas a la administración de Trump, cumplió su promesa de presentarse y logró infiltrarse en el Fan Fest oficial con la ayuda de un aficionado.
Su inesperada presencia provocó un tumulto inmediato cuando cientos de fanáticos lo rodearon para vitorearlo. Ante el desorden generalizado, efectivos de la Policía de Parques de EE. UU. (U.S. Park Police) y del Servicio de Alguaciles evacuaron a Strickland del lugar de manera pacífica.
Horas después, el peleador bromeó en sus redes sociales alegando que podría enfrentar cargos menores por alteración del orden público, aunque las autoridades aclararon que no fue arrestado y simplemente se le escoltó de vuelta a su hotel por motivos de seguridad pública.





