Entre los tantos momentos que vivió alrededor de la filmación del documental “Sabbath Queen”, el rabino Amichai Lau-Lavie, abiertamente homosexual, con un personaje drag muy reconocido en Nueva York y padre de familia homoparental, el que más atesora fue cuando su padre le dio la bendición.
Amichai cuenta su historia a lo largo de un recorrido de más de 20 años de filmación de momentos clave a cargo de su amigo, el director Sandi DuBowski, quien recapituló cómo fue que el hijo de Naphtali Lau-Lavie, un venerado diplomático y periodista, lo abrazó sin prejuicios.
«Hay algunos momentos que son muy emotivos, mi padre falleció hace 12 años, pero no fue nada fácil que me diera su bendición. Y fue algo muy complicado llegar a ello, sentirlo, recibirlo, por eso es conmovedor para mi hablarlo porque en realidad me dio la bienvenida a su universo espiritual», platicó Amichai en entrevista.
«Tengo más mil 800 horas de filmación alrededor de todo el documental y más de mil horas de material de archivo de la familia. Las conversaciones con su padre fueron sumamente enriquecedoras e ilustrativas. Hoy en día, nos da mucha felicidad mostrar el documental sin prejuicios de por medio», añadió Sandi.
IDENTIDAD PLURAL
“Sabbath Queen” forma parte de la selección oficial del Festival MIX México: Cine, Diversidad Sexual y de Género, que se presenta en distintas salas del país, como la Cineteca Nacional.
Plantea las disyuntivas que vivió Amichai desde su formación judía en Israel hasta su transición familiar hacia Nueva York, en donde vivió un choque cultural que le hizo cuestionarse su vocación espiritual, ya que es descendiente de una línea ininterrumpida de 38 rabinos.
El trabajo, que contó con la producción de Darren Aronofsky, explora las intersecciones entre la tradición y la libertad, el ritual y la innovación y la lealtad y la innovación, siempre a través de la mirada de un impetuoso creador que ya es un rabino graduado, que interpreta un personaje drag queen cáustico, Rebbetzin Hadassah Gross.
«Cuando presentamos en una función especial este documental en México (hace meses) tuvimos judíos ortodoxos que dijeron que el filme era basura, y cuando comenzamos el rodaje era muy difícil obtener permisos de entrevistados para que quisieran hablar de un trabajo de contenido LGBT+», precisó DuBowski.
A lo largo de dos décadas, Sandi registró los cambios en la vida de protagonista y las concepciones sobre su comunidad y las que esta tenía de su persona.
Lau-Lavie entreteje varios cuestionamientos como los límites de la religión, el significado del judaísmo liberal y el ortodoxo y la construcción de una identidad con base en el amor propio y no en lo que dicta la sociedad.
«Hay personas que dejaron el judaísmo porque no había espacio para ellos. El filme te invita a entender que una religión no es blanco y negro, sino que hay un espectro de colores que equivalen al pensamiento distinto y hay opciones y variedad», destacó Amichai, quien es sobrino del destacado rabino Yisrael Meir Lau.





