Madonna abrió una inusual ventana a su vida personal al hablar de la relación con su hija Lourdes Leon, quien durante años evitó trabajar con ella por miedo a ser vista como una «nepo baby».
La «Reina del Pop» contó que la joven, de 29 años, cargó mucho tiempo la presión de ser identificada únicamente por su apellido, lo que incluso marcó la dinámica entre ambas antes de encontrar en la música un espacio para reconciliarse.
Durante una entrevista con Graham Norton para la BBC, la cantante explicó que Lourdes, también conocida como Lola, se mostró renuente a colaborar con ella durante buena parte de su vida.
Quería construir una carrera propia y demostrar que podía abrirse camino sin depender de la fama de su madre.
«Un día vino y me dijo: ‘¿Sabes qué? Estoy guardando algo y tal vez sea una especie de… no quiero decir ira… tal vez ¿resentimiento?’. Al fin y al cabo, ella no pidió esta vida. Había pasado su adolescencia lidiando con esos sentimientos durante mucho tiempo», recordó la estadounidense.
COMPLICIDAD ARTÍSTICA
Madonna reconoció que esa distancia llegó a generar cierta tensión entre las dos, pero aseguró que todo cambió cuando su hija le propuso escribir una canción juntas.
La colaboración, «The test», que estará incluida en su próximo álbum, “Confessions II” (a estrenarse este viernes), terminó convirtiéndose en una experiencia terapéutica. Les permitió expresar sentimientos que durante años habían permanecido guardados y fortaleció un vínculo que ambas necesitaban sanar.
Madonna no escatimó elogios hacia Lourdes, a quien describió como una compositora talentosa y una artista con una voz muy particular.
SIN RIVALIDAD
En la conversación, también confesó que en algún momento de su carrera sintió celos de la cantante Kylie Minogue. Lejos de alimentar una supuesta rivalidad musical, explicó que su admiración por la australiana era tan grande que incluso llegó a sentirse intimidada por su belleza.
«Nunca seré tan hermosa como Kylie», dijo entre risas, antes de admitir que además creía que su entonces esposo, Guy Ritchie, tenía un flechazo por la cantante.
La confesión dio un nuevo significado a la famosa camiseta con el nombre de Minogue que Madonna lució en los MTV Europe Music Awards del año 2000. Según explicó, fue un gesto de admiración hacia una artista a la que siempre respetó y con la que hoy mantiene una relación cercana.





