Aprovechando un par de costosos rebotes en el área, la Selección de España venció dramáticamente 2-1 a Bélgica en Los Ángeles para sellar su boleto a las Semifinales del Mundial 2026, una instancia que no alcanzaban desde su histórica coronación en Sudáfrica 2010. Ahora, La Roja se medirá en un choque de titanes ante Francia el próximo martes 14 de julio en Dallas.El destino del encuentro cambió de rumbo de manera drástica al minuto 71 debido a la pizarra de las lesiones. Hasta ese momento, el guardameta belga Thibaut Courtois se erigía como el héroe de su país con cuatro atajadas monumentales que mantenían el juego equilibrado. Sin embargo, una dolencia muscular en la pierna izquierda lo obligó a abandonar el terreno de juego entre lágrimas, dejando su lugar al joven relevista Senne Lammens.La Furia Roja había inaugurado el marcador al minuto 29 tras un asedio constante. En una soberbia jugada colectiva, Dani Olmo sacó un disparo cruzado que Courtois alcanzó a desviar; no obstante, el rebote quedó vivo en el corazón del área, donde Fabián Ruiz apareció puntual para prender la esférica de derecha y mandarla al fondo.La reacción de los Diablos Rojos no se hizo esperar. De la mano del genio Kevin De Bruyne, quien filtró un pase milimétrico para Timothy Castagne por la banda, los belgas encontraron el empate. Castagne mandó un centro preciso al área chica para que Charles De Ketelaere se anticipara a la marca y, con un testarazo certero, rompiera las redes de Unai Simón, significando el primer gol que recibe el guardameta español en todo el certamen.
POLÉMICA FINAL
Con el 1-1 y la salida de Courtois, los nervios traicionaron al joven Lammens en la recta final. Al minuto 87, Pau Cubarsí ensayó un disparo de larga distancia que el arquero belga no logró contener adecuadamente. Fiel a su instinto, Mikel Merino—quien tenía apenas dos minutos de haber ingresado de cambio—aprovechó el esférico suelto en el área chica para empujarlo sin piedad y decretar el 2-1 definitivo.El cierre no estuvo exento de dramatismo absoluto. En el tiempo de compensación (90+1’), Bélgica estuvo a punto de forzar la prórroga tras una mala salida de Unai Simón, pero la zaga española salvó de manera heroica sobre la línea.Al final, el silbatazo del inglés Michael Oliver desató los festejos ibéricos, dejando en el aire la enorme polémica de una mano de Rodri dentro del área española que ni el colegiado ni el VAR consideraron penal, sentenciando la dolorosa eliminación de Bélgica.




