La guerra entre Estados Unidos e Irán entró en una de sus fases más peligrosas luego de que Washington lanzó la ofensiva militar más amplia de las últimas semanas contra infraestructura estratégica iraní.
De acuerdo con The Wall Street Journal, las fuerzas estadounidenses atacaron más de 170 objetivos militares en dos días, incluidos sistemas de defensa antiaérea, depósitos de misiles y drones, radares, infraestructura logística y posiciones de la Guardia Revolucionaria cerca del Estrecho de Ormuz.
El Pentágono señaló que la campaña busca debilitar la capacidad de Irán para atacar embarcaciones comerciales y evitar que reconstruya rápidamente sus capacidades militares.
La nueva escalada ocurrió después de que Irán atacara barcos mercantes en el Estrecho de Ormuz, provocando una respuesta inmediata de Washington y nuevos bombardeos iraníes contra intereses estadounidenses en la región.
Riesgo de guerra regional
Funcionarios estadounidenses afirmaron que Irán también lanzó ataques contra Kuwait y Baréin, países que albergan bases militares de Estados Unidos. Jordania informó además que interceptó ocho misiles iraníes que cruzaban su espacio aéreo.
En medio de la escalada, The Wall Street Journal reportó que Israel compartió información de inteligencia sobre un presunto plan iraní para asesinar al presidente Donald Trump.
El mandatario aseguró que ha recibido amenazas desde la muerte del general iraní Qassem Soleimani en 2020 y advirtió que dejó instrucciones para responder con una ofensiva sin precedentes si llegara a ser asesinado.
Pese al endurecimiento del conflicto, Trump afirmó que aún está dispuesto a retomar las negociaciones con Teherán, aunque advirtió que «el alto el fuego ha terminado».




