El actor Alan Cumming se sumó a una campaña que busca impedir la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery en el Reino Unido, mientras el Gobierno británico analiza si interviene formalmente en la operación, valuada en alrededor de 110 mil millones de dólares.
Como parte de la iniciativa Block the Merger UK, el presentador de “The traitors” difundió un video en el que pidió a ciudadanos y profesionales de la industria contactar al Departamento de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, así como al regulador Ofcom, para exigir una investigación profunda sobre el acuerdo.
Cumming advirtió que la unión de ambas compañías concentraría una parte importante de los contenidos que consumen los británicos, desde transmisiones deportivas como la Copa FA y los Juegos Olímpicos hasta cadenas informativas como CNN y Channel 5 News.
«Habrá miles de despidos, menos películas y precios más altos», aseguró el actor, quien también sostuvo que el nuevo conglomerado tendría un poder excesivo sobre la industria del entretenimiento.
MÁS PRESIÓN
La campaña surgió en abril, respaldada por miles de figuras de la industria, entre ellas Robert De Niro, Sofia Coppola, Holly Hunter y el propio Cumming, quienes expresaron su preocupación por el impacto que tendría la concentración de poder en el sector del entretenimiento.
Ahora, todas las miradas están puestas en la secretaria de Cultura, Lisa Nandy, quien ha manifestado estar dispuesta a intervenir.
Se espera que el gobierno anuncie en los próximos días si inicia el proceso de revisión antes de que el Parlamento entre en receso de verano.
Paramount busca cerrar la adquisición antes de que finalice septiembre, ya que el retraso implicaría el pago de aproximadamente 650 millones de dólares adicionales a los accionistas de Warner Bros. Discovery por cada trimestre que la operación permanezca sin completarse.
Mientras tanto, la compañía sostiene que la fusión no representa un riesgo para la competencia ni para el pluralismo de los medios en el Reino Unido. La operación también enfrenta resistencia en Estados Unidos, donde una docena de estados han presentado objeciones.





