Miguel Ríos, de 82 años, regresó a los escenarios apenas unas semanas después de un accidente que le obligó a cancelar varios conciertos de su gira “El último vals”. Fue en Starlite Occident, en Marbella, donde reapareció con agradecimiento a sus seguidores y un mensaje cargado de humor y emoción.
Nada más subir al escenario, el artista quiso dirigirse al público para explicar cómo afrontaba este esperado regreso tras la caída que sufrió en su hogar, y que le causó un leve traumatismo craneal y un pequeño hematoma.
«Bienvenidos al Starlite de Marbella. Bienvenidos al local probablemente más chulo del Mediterráneo. Este es mi segundo concierto post-hostia. Me di tremenda golpiza, como dirían algunos maños, y tuve que suspender algunos conciertos», confesó entre aplausos, arrancando las sonrisas de los asistentes con la naturalidad que le caracteriza.
Lejos de centrarse únicamente en el accidente, aprovechó la ocasión para pedir disculpas a quienes se vieron afectados por la cancelación de sus actuaciones y, sobre todo, para agradecer el cariño que ha recibido durante su recuperación.
Tranquilizó además a sus seguidores al confirmar que ya ha recibido el alta médica y que se encuentra preparado para retomar su actividad interpretando éxitos de su carrera y presentó nuevos temas de su más reciente trabajo discográfico, El Último Vals.
CONFESIONES DE DESAMOR
Horas antes de subir al escenario, Miguel Ríos ya había mostrado su entusiasmo por regresar a Starlite, un festival al que guarda un especial cariño.
Explicó que “El último vals” supone una etapa diferente en su trayectoria, ya que por primera vez el desamor ocupa un lugar protagonista en sus composiciones.





