Aleks Syntek reflexionó sobre su trabajo musical en el cine durante una conferencia magistral en la edición 29 del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF).
Antes de comenzar su conferencia "Mi vida entre la música y la pantalla grande", Syntek le regaló a Sarah Hoch, directora y fundadora del GIFF, un vinilo autografiado que grabó en el Teatro Metropólitan, el cual fue edición especial de mil copias.
"La música te lleva a lugares y emociones que las imágenes a veces no pueden y de eso se trata el score. Aplaudo que ‘Roma’ no tenga score, sea una película tan maravillosa, pero el matrimonio de la música con el cine es otro arte, un híbrido, es una simbiosis preciosa", comentó el compositor.
Syntek aseguró que el éxito de la película “Sexo, pudor y lágrimas” se debió al cambio de narrativa e invitó a romper los estereotipos que se suelen manejar en el cine mexicano.
"El cine estaba metido en el barrio y las cantinas, y de pronto esta historia de dramas entre parejas de Polanco, de chavos bien, chicas guapas y chicos guapos mexicanos. Creo que eso le gusta al público porque el cine le da una imagen de México al mundo.
"Los gringos están muy acostumbrados a ver a México en sepia y un chingo de polvo. Hay que enseñarles que aquí en México también hay rubias guapísimas y músicos de la talla de los ingleses y los del mundo. En México hay de todo", reflexionó.
NUEVOS DESAFÍOS
A lo largo de 35 años de trayectoria, Syntek, quien ha compuesto para películas como “Toy Story”, “Trolls” y “Mi villano favorito”, aseguró que no cobra la música para los cortometrajes mientras que los jingles antes los cobraba en 50 mil pesos, pero ahora hay gente que los hace con inteligencia artificial y los vende en 2 mil pesos.
Syntek compartió que sus regalías las gasta en la educación de sus hijos, quienes estudian cine en Estados Unidos.