“El diablo entre las piernas”, de 2019, una inquietante meditación sobre el sexo durante la vejez, es la película que pone punto final a la carrera de Arturo Ripstein.
El cineasta, gloria fílmica nacional, ya no se visualiza, de ninguna manera, en un set. "Tendría que volver a nacer para querer hacer otra película", dice, contundente, en una entrevista telefónica.
Hace algún tiempo ya le rondaba la idea del adiós. Ahora el realizador de 82 años, que estrenó “Tiempo de morir”, su primer largometraje, hace seis décadas, se reafirma en su rechazo el mecanismo de hacer cine.
"A lo mejor agarro una cámara con mis nietos y hago un corto. Pero meterme a un set y pasar por toda la complicidad que es llegar a comenzar a hacer una película, porque es infinitamente más difícil empezarla que terminarla, ¡eso no!", sostiene.
MIRADA CRÍTICA
Celebrada en Cannes y San Sebastián, la extensa obra de Ripstein ocupa un lugar fundamental en la historia del cine del país. A contracorriente de visiones complacientes, puso su mirada en el México sórdido.
Ripstein, quien tuvo como mentor artístico a Luis Buñuel, pobló sus filmes de personajes marginales, miserias morales, bajas pasiones y ambientes asfixiantes. Hizo de su apellido un adjetivo: "ripsteiniano".
Quizás más apreciado en el extranjero que en su tierra, Ripstein es pesimista, como su cine. En sus palabras, esa actitud por la que es famoso es falta de ingenuidad, así que sobre México no ve un futuro luminoso.
Afirma no sentirse representado por el cine de denuncia, expresión que considera como un obstáculo para el arte y de factura fácil. Mucho menos con la corrección política que viene expandiéndose por doquier.
Bajar la cortina en cuanto a su propia obra no inquieta a este creador, sumamente autocrítico y quien no romantiza su legado. De alguna forma, aún se siente parte del cine, como observador. "Ahí estoy todavía. Vaya, formo parte del público espectador, estoy atento a lo que se hace".
HOMENAJE EN STREAMING
Si bien Arturo Ripstein no quiere hacer más cine, sus películas siguen circulando.
La plataforma Mubi acaba de estrenar el homenaje "Así es la vida". Comprende “El lugar sin límites” (1978), “El castillo de la pureza” (1973), “El santo oficio” (1974), “Cadena perpetua” (1979), “El imperio de la fortuna” (1986) y “Viuda negra” (1977).
El veterano cineasta ha modificado su relación con el consumo de filmes. Entiende las ventajas del streaming, eso cuando se ve en una sala, con una pantalla grande y acompañado.
"Pero ya de ahí a verlas en un teléfono… sigue siendo una especie de atentado contra todo lo que hemos hecho", matiza.