Una tarde de arte, conversaciones e ideas para imaginar otros mundos reunió a amigos y personas interesadas en crear nuevas formas de habitar el territorio.
Entre talleres de encuadernación, fanzines, bordado, exposición de plantas nativas y otras propuestas artísticas dieron forma a un encuentro que puso la creatividad y la convivencia en el centro, que permitió a los asistentes leer fanzines, tatuarse, bordar una flor o darle una nueva vida a la ropa rota, algunas de las propuestas de “¡Un jardín para el futuro!”.
EXPERIMENTAR Y CREAR
La primera edición reunió a artistas, investigadoras, escritoras y proyectos editoriales en un espacio donde las actividades invitaron a experimentar, crear y compartir ideas.
Además de los talleres, el programa incluyó círculos de diálogo, presentaciones de libros, exposiciones y un bazar con productos y proyectos independientes. Una de las propuestas invitó a crear una vida junto a una planta nativa del territorio.
Más allá de las actividades, la propuesta buscó abrir conversaciones sobre el territorio, la tecnología y las relaciones entre las comunidades humanas y otras formas de vida, que entre flores, publicaciones, arte y proyectos colectivos planteó la posibilidad de imaginar nuevas maneras de habitar el presente y construir vínculos con el entorno.