Cuando vean a Chihuahua “reverdecer”, que los morenistas de Baja California no se vayan a marchitar, porque la disputa por la candidatura a la gubernatura de aquella entidad ya generó un conflicto abierto entre los partidos aliados a la 4T.
Cuchillito de palo
¿Y ahora que eliminaron a México del Mundial de Futbol qué vamos a celebrar?
(Cruz Pérez Cuéllar)
Resulta que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) decidió dar su respaldo anticipado al alcalde con licencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, anunció que provocó la inmediata reacción de la senadora con licencia Andrea Chávez, quien marcó distancia con una breve frase: “Le deseo mucha suerte a Cruz con el Partido Verde. Yo voy con Morena”.
En el comunicado que Chávez difundió posteriormente recordó que su trayectoria ha estado ligada exclusivamente a Morena, y expresó su confianza en que las encuestas la favorecerán cuando llegue el momento de definir la coordinación estatal de la 4T.
Sin embargo, la postura del PVEM encendió las alertas dentro de Morena, al grado que el coordinador de los diputados federales, Ricardo Monreal Ávila, calificó de “incorrecta” la decisión de adelantar respaldos y, sobre todo, de condicionar una eventual alianza.
“El Verde debió esperar”, sostuvo, al advertir que esa postura “mueve piezas políticas” y altera innecesariamente el proceso interno y Monreal evitó inclinarse por alguno de los aspirantes; por el contrario, elogió a Cruz Pérez Cuéllar, a quien definió como una persona “intachable, incorruptible”, y también a Andrea Chávez, de quien destacó ser “una mujer valiente” que ha resistido diversos ataques políticos, pero su conclusión fue que el candidato debe surgir de las encuestas.
(Andrea Chávez)
Y si el pronunciamiento del Verde generó molestia en Morena, la reacción del Partido del Trabajo (PT) escaló esta crisis, pues el coordinador de los diputados petistas, Reginaldo Sandoval, anunció sin rodeos que su partido respaldará a Andrea Chávez.
En la misma línea, la diputada petista Lilia Aguilar reconoció el derecho del PVEM a expresar preferencias, pero cuestionó que pretenda imponer condiciones para la candidatura; además, sostuvo que confrontación interna sólo beneficia a la gobernadora panista María Eugenia Campos.
Lo cierto es que este episodio confirma que la alianza electoral construida por Morena, el PVEM y el PT atraviesa otro momento de tensión rumbo a las elecciones de 2027.
Si bien las tres fuerzas políticas coinciden que el candidato debe definirse mediante encuestas, las posiciones públicas de los aliados de Morena evidencian que cada partido comenzó a jugar su propia estrategia.
¿La dirigencia nacional morenista logrará recomponer este desencuentro y evitar que se replique en otras entidades?
Le corrige la plana
Por segunda ocasión en un tema de alto impacto político y jurídico, la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que salir a deslindarse de una postura asumida por la controvertida ministra Lenia Batres; esta vez fue la propuesta de abrir el debate sobre gravar las herencias y los recursos de las Afores recibidos por beneficiarios de trabajadores fallecidos, una idea que la mandataria desechó de inmediato con un contundente “no, no estoy de acuerdo con eso”.
(Lenia Batres)
La mandataria dejó claro que, aunque Batres “tiene todo el derecho de tener una opinión”, esa visión no forma parte de la agenda del gobierno federal ni será llevada al Congreso; en otras palabras, la presidenta tuvo que apagar un incendio político antes de que la oposición encontrara un nuevo argumento para acusar a la cuarta transformación de pretender imponer más impuestos a los mexicanos.
No es la primera ocasión en que la titular del Ejecutivo debe salir a corregir o matizar planteamientos de la llamada “ministra del pueblo”; desde su llegada a la Suprema Corte, Lenia Batres ha sido protagonista de diversas polémicas que provocan críticas de juristas, analistas y medios informativos independientes, quienes cuestionan su desempeño, preparación e imparcialidad.
También ha sido señalada por privilegiar posturas políticas sobre criterios estrictamente jurídicos.
En esta ocasión, mientras la mayoría de los ministros consideró incongruente gravar únicamente los recursos de las Afores cuando otras herencias permanecen exentas, Batres optó por sostener que el verdadero debate debía centrarse en revisar el régimen fiscal de las herencias y los legados.
Pero Sheinbaum parece consciente de que cualquier insinuación sobre nuevos impuestos puede significar un costo político innecesario en la antesala de las elecciones intermedias.





