El Valle de Guadalupe volvió a vestirse de fiesta para recibir una de las celebraciones más esperadas del calendario vitivinícola de Baja California: la tradicional Fiesta de Colores de L.A. Cetto, que este año llegó a su edición número 98.
Como cada temporada, amigos, familias y amantes del vino se dieron cita para compartir una celebración que, para muchos de sus asistentes, se ha convertido en una tradición que esperan año con año y a la que acuden puntualmente para reencontrarse con el paisaje, los sabores y la hospitalidad que distinguen a esta fiesta.
TRADICIÓN VINÍCOLA
Las actividades comenzaron con una misa de acción de gracias en la que estuvieron presentes integrantes de la familia Cetto, amigos, invitados y devotos del vino.
Durante el acto religioso se realizó también la bendición de la primera molienda de la uva, como parte de las tradiciones que marcan el inicio de una nueva temporada de vendimia.
Tras la ceremonia religiosa, los asistentes participaron en una de las actividades más representativas de la celebración, como el concurso de pisado de uvas, que reunió a invitados dispuestos a competir y vivir esta experiencia vinculada con las antiguas tradiciones de la cosecha.
El ambiente festivo se extendió entre los viñedos, donde el intenso calor del verano y el paisaje de inspiración mediterránea encontraron alivio en las copas de vino blanco y tinto que acompañaron la convivencia.
GRAN RECEPCIÓN
Uno de los aspectos más apreciados por los invitados fue la atención y calidez de la familia Cetto, anfitriona de una celebración en la que los asistentes encontraron espacios cómodos para convivir, además de una recepción marcada por la amabilidad y el cuidado de cada detalle.
La gastronomía también tuvo un lugar especial con una comida de cuatro tiempos, acompañada por una selección de etiquetas de la casa, en una experiencia pensada para saborear la riqueza culinaria de la región y del vino producido en el Valle de Guadalupe.
La música puso el broche festivo a la celebración con la presentación estelar de Kabah y Benny Ibarra, quienes llevaron al público por un recorrido de éxitos que mantuvo el ambiente animado hasta el cierre de la jornada.