Acompañados por familiares y amigos más cercanos, Verónica Hernández y Javier Miranda celebraron su boda por el civil en un ambiente íntimo y lleno de cariño.
La recepción se llevó a cabo en el domicilio de la pareja, donde compartieron una agradable comida familiar en la que no faltaron los tradicionales taquitos de guisado, así como momentos de convivencia y buenos deseos para los recién casados.
TOQUE ESPECIAL
Uno de los detalles más especiales de la celebración fue el pastel de bodas, elaborado por la propia Verónica, quien puso un toque muy personal a este importante acontecimiento y sorprendió a sus invitados con su talento y dedicación.
Entre brindis, abrazos y sonrisas, los asistentes desearon a Verónica y Javier una vida plena, próspera y llena de amor, celebrando el inicio de una nueva etapa que comienza rodeada del afecto de quienes más los quieren.