Lila Downs realizó su tradicional show de Día de Muertos en el Auditorio Nacional ante 10 mil personas, este domingo.
La ofrenda que montó para su tradicional concierto de Día de Muertos estaba dedicada a grandes maestros de la música, como Lola Beltrán, Pedro Infante y José Alfredo Jiménez, pero había espacio también para ídolos que no fueron mexicanos, como Dolly Parton, a quien incluyó este año.
La fotografía de la estrella del country estaba en lo alto del altar, montado en un costado del escenario del Auditorio Nacional, donde la noche de este domingo la artista oaxaqueña celebró a los difuntos con alegría a través de una ofrenda musical muy nacional.
"Vamos a pedirles a ellos que sigamos con un corazón lleno de felicidad porque somos mexicanos", pidió la música tras mencionarlos.
También destacó los legados de Juan Gabriel y del recién fallecido político Cuauhtémoc Cárdenas, ya que dijo ambos estaban presente también en una gala dedicada a celebrar a los difuntos con canciones, baile y alegría.
OFRENDA ARTÍSTICA
El ya tradicional concierto de la artista dedicado a la festividad, que ha realizado desde 2015, arrancó a las 19:09 horas del domingo, al grito de: "¡Que vivan los muertos y que vivan los vivos!".
Cada detalle estaba pensado para honrar a la muerte, con la base del micrófono decorada con flores de cempasúchil, mientras que los músicos y bailarines que participaron estaban maquillados como calaveras.
El repertorio también estuvo pensado para que las 10 mil personas que agotaron el boletaje, de acuerdo a los organizadores, se sintieran conectados con los suyos, por lo que arrancó el espectáculo al ritmo del tema de Humbe, "Fantasmas".
Pero como alguien conectada con las tradiciones mexicanas, Downs tenía claro que debía ponderar la alegría, por lo que animaba a las personas a bailar, aplaudir y cantar al ritmo de temas como "La cumbia del mole".
"¡Porque en este día los muertos viven!", dijo a la vez que calaveras de adelitas bailaban a su lado. La temática del show le permitió añadir al repertorio temas como "El último trago" y "Cruz de olvido", así como temas que tiene en colaboración.
Mientras la cantautora entregaba rolas como "Tumba 7", "La pochota" y "La llorona", hubo catrinas bailarinas, así como una banda femenina de vientos que tocaban saxofones, clarinetes, trompetas y la tuba.





