Días después de que Joaquín "el Chapo" Guzmán fuera recapturado en 2016, Sean Penn acusó al Gobierno mexicano de ponerlo en peligro por las afirmaciones oficiales de que el encuentro que tuvieron Kate Del Castillo y él con el líder criminal fue esencial para el arresto.
A diez años del hecho, una nueva investigación realizada para el documental “Operación Cisne Negro” no sólo le da la razón al ganador de tres premios Oscar, sino que indica que de hecho la reunión de los famosos con el "Chapo" entorpeció la captura.
De acuerdo a la producción que se estrenó este martes en ViX, producto de una investigación de N+, el Gobierno colaboraba con agencias de inteligencia estadounidenses, las cuales les facilitaron equipo especializado para tener perfectamente ubicado al criminal.
Pero la presencia de Penn llevó a la CIA a frenar el operativo de captura para salvaguardar la vida del estadounidense, de acuerdo a las fuentes entrevistadas para el documental, lo que impidió aprovechar esa oportunidad y retrasó tres meses la detención.
"Después de lo de Kate les quitan la ayuda (las agencias estadounidenses). Me gustaría retomar algo que nos dijo alguien de inteligencia (mexicana): ‘Cuando nos retiran la ayuda, nos dejaron ciegos y sordos'", compartió Héctor Laso, periodista que dirigió el documental, tras una proyección especial.
HALLAZGOS REVELADORES
Aquella no es la única revelación del material, dividido en dos partes, para abortar tanto el escape del "Chapo" Guzmán del penal del Altiplano como su recaptura.
El equipo de investigación, mismo que realizó “PRI: Crónica del fin”, revisó documentos clasificados en ese entonces y habló con más de 60 personas, incluido el ex presidente Enrique Peña Nieto. Algunas de sus fuentes nunca habían dado su versión y además les aportaron pruebas.
"Teníamos un caso cerrado, creíamos que ya estaba todo dicho, que hubo omisiones por parte de los monitoristas y se acabó. Pero cuando juntas todos los elementos, empiezas a entender dónde están los faltantes y te das cuenta que hubo una serie de omisiones que permitieron que Joaquín Guzmán tuviera un entorno ideal para fugarse.
"Te encuentras que había personas que tenían videos, que tenían documentos que en su momento tampoco nos importó. Yo me quedo con la frase de un policía federal cuando le pregunto por qué esa versión no se conocía: ‘Porque a nadie le interesó’. Esa es la importancia de volver a ver estos temas", consideró Laso.
Entre las revelaciones del documental se cuentan que hay testimonios que afirman que por trabajos de impermeabilización siempre había ruido cerca de la celda del líder criminal, lo que encubrió el ruido del trabajo para hacer el túnel. Además, quienes lo vigilaban por cámaras no tenían acceso al audio, sólo al video.
También descubrieron que algunas de las verdades históricas muy conocidas eran erróneas, como que fueron dos policías quienes detuvieron al líder del Cártel de Sinaloa.
"Hasta marzo de este año, nosotros seguíamos creyendo que habían sido dos y de pronto nos encontramos a una persona que nos narró cómo fue y nos dijo que tenía videos. Uno de los policías dice que subió a la azotea para no tener contacto con él.





